Si hay un nombre que marcó la historia del intercambio musical en Internet, ese sin duda es Napster (www.napster.com). Por mucha fama que obtuvieron Audiogalaxy o Kazaa tiempo después, Napster sigue siendo la marca original de las redes P2P. El modelo, que fue obligado a transformarse y mutar de acuerdo a los juicios y reclamos, los dueños ocasionales y otros menesteres, terminó siendo uno de los primeros sistemas de descarga por suscripción mensual. Y así lo fue, al menos hasta esta semana.
Best Buy (www.bestbuy.com), acaso la empresa de retail electrónico más grande de Estados Unidos, anunció que adquirió Napster por una suma superior a los 120 millones de dólares. ¿Por qué comprar un nombre y un modelo que nunca fueron rentables? Muy sencillo: para hacer que lo sea. Con miles de bocas de expendio y un gigantesco poder de penetración, Best Buy es el mejor salvavidas para Napster y, posiblemente, pueda llegar a transformarlo en un sistema que efectivamente funcione, potenciando su capacidad a través de la impresionante red de distribución del retailer e incluso ampliando su oferta de productos digitales más allá de la música.
Claro que, para eso, será necesario comprobar si el modelo por suscripción no perdió ya definitivamente por goleada frente al de descarga por unidad, como el que hoy tiene el emperador, iTunes. El tiempo dirá, pero lo cierto es que Best Buy es una excelente noticia para Napster, que se niega a desaparecer. |